Ha Vuelto La Fe

Por Jano Nahuel

Cuatro minutos de adición. Iberia controla el partido con calma ante la desesperación de los locales. El descuento se ve lejano y tal parece que ambos equipos esperan el fin del encuentro.

En la galería los fieles que han acompañado al equipo cantan con la pasión de antaño, es difícil abstraerse de este momento, todos se contagian, saltan, gritan y siguen a la banda que anima la fiesta de forma envidiable.

En la banca se viven momentos nerviosos, el reloj va más lento que Pepe Rojas, los minutos se hacen eternos y los gritos de “la hora profe” no se hacen esperar ante la impávida mirada del juez central.

Malleco no tiene por donde descontar, han mostrado fiereza hoy, pero no les basta para amagar el resultado. Iberia ha sido superior en todas sus líneas, compacto, aguerrido y de buen fondo futbolístico. Un partido redondito se han mandado los de Almendra para coronar el clásico del sur, bien jugado y bien ganado.

La pelota va de un lado a otro ya cansada de 90 minutos de correr y ser golpeada con furia. Salta entre el pasto pidiendo la hora luego de haber cumplido su cometido. Regalona, dos veces encontró la malla del arco, primero con la potencia del Tanque azulgrana, que en plan de conquista la empujó sabrosamente lejos del portero. Luego, acariciada por Pacheco se ajusto junto a un poste desatando los abrazos. Pero ya está, quiere ir a descansar y esperar al próximo fin de semana para seguir su pega.

Sin bien menciono a Diego Ruiz y Luís Pacheco como autores de las conquistas triunfales, no puedo ser egoísta con el resto de los jugadores que han aportado de manera sobresaliente al éxito hasta ahora alcanzado. Esto de todos, entiéndase, de todos, los que juegan y los que aguardan su momento, y esto se ve como una maquinita que camina gracias a cada una de sus piezas y engranes.

El árbitro alza las manos dando el último pitazo, el derby ha finalizado quedando en manos de la visita con justicia. Iberia ha triunfado por dos goles a cero jugando a gran nivel y el carnaval continua. Los del Bio Bio no se quieren ir, siguen saltando en la galucha, el Pits se anima y corre a saludar a los viajeros, el capitán José Gastón lleva al resto del equipo a gritar un ce hache i con la barra y los cánticos se hacen más intensos, más jubilosos y más triunfales. La gente se suma a la algarabía que muestran los jugadores que brincan festejando y demostrando que están ya empapados por esta mística que envuelve a la azulgrana.

Esto último es precisamente lo que quiero destacar, la mística del equipo, ese espíritu que tanto extrañamos en la temporada pasada y que hoy aflora de manera natural. La mística es un aura que envuelve a todos, es unión más allá de las palabras de buena crianza, es empatía, solidaridad y entendimiento puro, es apoyo mutuo y cariño, sobre todo cariño entre jugadores y con su hinchada.

Las excusas se han ido lejos, por allá por el sur… las canchas siguen siendo malas y los arbitrajes peores, pero saber sobreponerse a esas condiciones habla de un equipo con hambre, de triunfo, de historia y de devolver las alegrías a un pueblo.

Amigo Diego González, tranquilo que ya viene la suya, le tengo una fe gigante, no se apure, tómese su tiempo y recuerde que el fútbol es colectivo, su luz no se apaga por el pase gol, sino brilla con más intensidad. Humilde y gigante, ya viene su revancha querido 10, ya va tener la oportunidad para sacarse la mufa y espantar el tarro, mientras tanto, respire y sonría, estoy seguro que su nombre quedará grabado en este club.

Gracias por este clásico muchachos, gracias por el triunfo y la ilusión, gracias por devolvernos la fe. Vamos con todo, esto es Iberia.