Tocando A Fondo Iberia

Por Jano Nahuel

Ni la peor pandemia de la historia es tan mala como este Iberia. Así de simple y duro. Al menos este “bicho” no ha sido tan malo con la gente. Por lo menos se avizora una vacuna contra el Covid-19, a la azulgrana querida parece que no la salva nadie. Hoy por hoy, la visión es tristemente negativa.

Lejos el peor equipo que me ha tocado ver, un equipo que desde el inicio del campeonato se ha presentado de la misma forma, sin chispa, sin ideas, sin reacción y lo peor de todo, sin corazón.

Una escuadra desorientada, que pareciera entrar sufriendo a la cancha esperando que suene el pitazo final desde que se mueve la pelota. Y como hincha, caramba que duele ver al equipo lindo de esta manera, en esta situación.

Me pasa que cuando veo este Iberia me voy desesperando, 35 centros malos, 99 pases al contrario, 123 pases al arquero y el equipo no avanza, y el equipo no genera y finalmente uno sabe que no va salir el gol ni en la cómicas, mucho menos el triunfo. Mirar  la banca y agarrarse la cabeza porque no hay alternativas, no hay un nombre que uno pueda decir “entra este y cambia el partido”. Nada, se eligió con pinzas.

Una durísima realidad. Y claro viene el cliche de los pesimistas de siempre, “crónica de una muerte anunciada”. Se ha hecho todo para que este equipo esté donde esté y esa es una verdad más grande que el corazón de Monin Azulgrana. Veamos.

Se correteo a los jugadores históricos del club, se jubiló al emblema e ídolo azulgrana, no se dio cabida a los jugadores identificados con los colores, esos que querían volver, que conocían la casa y querían inyectarle amor propio a un equipo carente de orgullo. ¡Y no nos vengan con ese cuentito de que no quisieron venir, de que juegan en otra división! A otro perro con ese hueso, pajarones somos hasta el primer tiempo nomas, no todo el partido amigo Morgan. Quisieron limpiar el negocio con la gente que les podía hacer ruido, con la gente querida por el hincha y que les era difícil de controlar por el nivel de empoderamiento con el club. Nada más. Y miren al equipo ahora, carente de liderazgo, perdidos con la cabeza gacha sin siquiera poder sacar una arenga que les levante del letargo.

¿Y quien nos quita la amargura de ver a este equipo en puestos de descenso a la Anfa? Esta institución que tiene historia, que tiene una hinchada fiel y que se ha caracterizado por ser protagonista de los torneos donde juegue. Los dirigentes pasan, los jugadores pasan y los hinchas nos quedamos con la pena, con la rabia, con la impotencia de ver como se destruye este club. Y nos digan que han dado todo y que los hinchas nos hemos dedicado a celebrar goles y patear derrotas. Ustedes saben que hemos costeado almuerzos que ustedes no estuvieron dispuestos a pagar, que apoyamos con algo más que gritos en la galería por ese estadio y que seguimos dando y dando para este club. Porque este es nuestro club, no de ustedes, solo lo administran por el negocio que conlleva, pero que poco cariño le demuestran.

Hemos tocado fondo, no solo en la tabla de posiciones, sino también en la cancha y en la manera de como dirigir este Iberia. El señor Gutiérrez armó el peor plantel que hemos visto, habiendo tenido la experiencia del año anterior donde de no ser por los recortes de puntos habríamos estado peleando abajo también. Pero lo más insólito, teniendo una para importante hace unas semanas se reforzó exactamente donde no debía, cuando podríamos haber buscado alternativas y el cúmulo de cosas y situaciones nos tiene condenados al fondo.

Me sumo al llamado a los jugadores de casa, necesitamos de ustedes, del amor por los colores, les pedimos que empapen a sus compañeros, contágienlos de sangre azulgrana. Tápennos la boca, silénciennos, hágannos un Pato Yáñez, mándenos al carajo si quieren pero jugando, ganando que ahí vamos a estar igual. Hagan un esfuerzo aún mayor cabros, se lo rogamos, no dejen que este equipo se sumerja irremediablemente al descenso. Confiamos en que algo van a hacer, ustedes nos sacaran a flote, sáquennos de este pesimismo, de esta angustia que nos mantiene en vilo,  son la esperanza del pueblo azulgrana. Nosotros seguiremos fieles, festejaremos goles y respiraremos cuando salgamos de esta. Nunca dejaremos solos a los colores, no nos defrauden.