Adiós Hugo Alarcón

Por Jano Nahuel

“¿Qué más debo escribir?, no tengo derecho
¿Qué más debo ser?, todo excusas
Al sol
Al sol me siento completo”

Nirvana

 

Estalla la galería en la salida del equipo. Esa que es una de las ceremonias más esperadas, tanto por los jugadores que aprovechan de animarse y entregarse apoyo, así como por los hinchas que con algarabía reciben a los guerreros saltando al gramado para disputar cada encuentro con globos, bengalas, extintores y cantos.

El rito implica enfrentar también el túnel que une los camarines con la cancha, la intimidad del equipo y de cada uno de los jugadores con la exposición al hincha, al público.

No logro imaginar las sensaciones que rondan la cabeza de cada jugador cuando salta a exponer su trabajo frente a los aficionados. Esos que no razonan mucho, que se exaltan y vibran en el justo derecho que les da la pasión por el club, pero que en ocasiones se desborda de manera implacable y tortuosa.

La vida no solo está en el pasto donde rueda la pelota. Hay familias, parejas, amores y desamores, penas y alegrías, fortunios y preocupaciones que son parte de la persona, pero que al jugador exigimos dejar atrás, allá en el camarín para rendir, para ganar, para tener éxito y darnos alegrías, aunque muchas veces ellos tienen profundas tristezas.

“Al final de este túnel está la gloria, depende de ti”, versa el túnel de la caldera azulgrana. Pero en esta ocasión ese limbo estrecho no tuvo la salida que Hugo Alarcón buscó. La luz se hizo lejos y el aliento de la hinchada no fue suficiente para llamarle a la cancha. La pena pudo más y ya no quiso seguir gambeteando la vida en este mundo terrenal, sino llevar sus fintas la zurda talentosa a otro lugar donde quizás si encuentre la tranquilidad que tanto anheló.

No somo ajenos al dolor por la pérdida del jugador, y no solo por haber vestido la azulgrana como su ultimo club, sino porque nos duele también la partida de la persona, del hijo, compañero y hermano que ya no estará.

Que tu sueño siga eterno Hugo, la azulgrana te recuerda.