¡Ay Iberia de mi Vida!

¡Ay Iberia de mi Vida!
Jano Nahuel
En plena liguilla por el ascenso y casi se nos viene una debacle de marca mayor. Y hay que ser claros, las aguas estaban sospechosamente calmas en una institución que suele esconder la basura debajo de la alfombra y que pese a demostrar seriedad en varios aspectos, adolece de problemas serios en términos organizativos y de coordinación interna los que asoman  explosivamente cuando con poco movimiento se agita el panal.

Pero como dije al principio, el problema se vino en plena liguilla y esto nos saca del foco principal a todos. Y si bien el problema parece encaminarse a un buen resultado, debemos esperar a que escampe para dimensionar los daños de la tormenta. Esto porque nadie puede negar que el problema lo afectó de una u otra manera; los entrenamientos pensando que podrían ser lo últimos encabezados por este cuerpo técnico, dirigencia desesperada insistiendo en su afán por intervenir más allá de sus facultades y los hinchas con la rabia de la incertidumbre por lo venidero, y  el miedo propio de asomos de años nebulosos cuando en la ultima puntada no lográbamos escapar de la división potreril.

En lo personal, la noticia me cayó como balde de agua fría. Lo veía venir, pero no pensé que podría ser a estas alturas del partido. Los intereses de unos pocos siempre intentando nublar el bien común, intentando salir bien parados con el dueño del local escondiendo la pelota y vendiendo a medio mundo para quedar como reyes.

Estas cositas pasan en Iberia desde hace rato. Se acuerdan cuando un grupo de jugadores viajó en bus mientras otros lo hacían en avión a un importante partido a la cuarta región. O cuando el equipo no tenía donde entrenar, cuando le robaron pertenencias a los jugadores en Siete Ríos. U otras tantas que tal vez usted no sabe, como cuando los buses del equipo quedaban en pane durante los viajes, de que lo botiquines históricamente se encuentran incompletos, que no hay vendas para tratar lesiones, o el mítico “calorub” para los masajes…y para que hablar del hielo. Cosas mínimas pero que se transforman en dolores cabezas en el día a día.

Sigue pasando, con la indumentaria, con las medias de futbol, con las solicitudes de viajes seguros y concentraciones mínimas en una planificación mayor, solo que ahora el cuerpo técnico no aguantó y en un arrebato les tiro las cartas por la cabeza dejando la mesa del juego. No comparto tampoco la actitud, pues dejar botado al club en este preciso momento no es una solución tampoco del bien común. Enójese, reclame, argumente y convenza, pero no arranque cuando más lo necesitamos. Comprenda que el problema no son ustedes y que necesitamos de su ayuda también para cambiar las cosas.

Mañana se viene un rival durísimo como lo es Independiente Cauquenes y el triunfo para recuperar los puntos enredados en Tagua Tagua son vitales. No se puede hacer borrón y cuenta nueva, pero si abrir una libreta de aprendizajes y dejar una nota al pie para dialogar y resolver estos asuntos y que no se vuelvan a repetir, por el bien de todos, por el bien de Iberia.

Vamos con todo… #AyIberiaDeMiVida

 

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