Confianza Mi Iberia Querido

Confianza Mi Iberia Querido

No nos hemos terminado de acostumbrar a las condiciones de la división aún. Sobre todo, a las teleseries de cada fecha donde nos cambian el lugar donde jugar, las modificaciones de horarios de último minuto y como hijos del rigor seguimos dándole.

Esta fecha no fue la excepción y en el encuentro como visita que debíamos jugar contra San Antonio, la cancha de la comuna de El Quisco fue la elegida por los lilas para recibir al puntero del torneo. Pero lo que sorprendió sin duda alguna fue el horario, las 21:00 horas, algo que no cabe mucho en el razonamiento futbolero.

Pero bueno, como somos porfiados y curtidos de problemas, allá partimos siguiendo a la azulgrana linda y querida. Había que estar, alentar y apoyar a los que entrarían a jugársela contra uno de los duros de la división y buscar rescatar punto para seguir en el liderato.

Frío intenso, de ese que te inmoviliza. Acompañado de una leve neblina que humedecía la cancha y nos daba una sensación térmica aún más baja de lo que realmente marcaba el termómetro. Solo el consomé del amigo Alvarito lograba amainar el viento gélido que se levantaba de cuando en vez y que no nos permitió ver el partido sentados.

Había incertidumbre sobre como se pararía el equipo. A los jugadores expulsados en la fecha anterior debíamos sumar una serie de hombres lesionados  producto de la batalla del Bicentenario contra Recoleta. Con varios nombres haciendo minutos por vez primera, los de Almendra saltaron a la cancha para jugarse la vida y acallar las críticas sobre el desempeño en los últimos partidos.

Y créanme que mejoró bastante. Se vio un equipo mucho más suelto que los partidos anteriores, mucho más dinámico, más rápido y sobre todo menos predecible en ofensiva. El empate resultó mezquino para muchos, el cuadro azulgrana jugó mejor que los locales por largos pasajes del partido, se creo mejores ocasiones de gol pero pecó de inexperiencia para cerrar las jugadas y aquello no deja de preocupar. En la liguilla final esto no nos puede pasar, la ronda final es demasiado corta para perdonar el arco o sentir nervios.

Nuevamente, Jeri Carrasco se debió vestir de héroe para conseguir el empate, en el último suspiro del partido y cuando los san antoninos se abrazaban por un triunfo y nosotros empujaban la esperanza final. Que tremendo jugador que es el central iberiano, impregna coraje en la cancha, colma de sacrificio al equipo y pone paños fríos cuando las situaciones se pasan de revoluciones.

A controlar las emociones muchachos, mente fría y sangre caliente. Como dicen por ahí, a no mostrar la hilacha cuando las cosas no resultan. En esta deben estar todos alineados y es de suma importancia contar con todos también. Esto se trata de confiar, de confiar en el otro, en el compañero, el que está a su lado y que lo apoya siempre. Y también  confianza en si mismos, en que esto depende de cada uno y del sacrificio, compromiso y cariño que pongan en este proyecto.

Una fecha con la tabla moviéndose en la parte alta y en tierra derecha para llegar a la liguilla. Peligrosamente se acercan en puntaje los plañideros de Vallenar que entre tanta artimaña han levantado considerablemente su nivel y meten presión. Más atrás Santa Cruz avisa que va por todo y el torneo se pone lindo en su recta final.

Confianza en esta azulgrana, necesitamos seguir mejorando para conseguir el objetivo. Trabajo y más trabajo, las cartas están echadas, vamos por el ascenso.

Por Jano Nahuel

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