Corazón Azulgrana

“… tal vez este equipo no va tener mucho futbol, pero este equipo va tener mucho corazón”

Jose Gastón Salcedo Contreras

La vuelta de Iberia a jugar por los puntos en su casa, en el Municipal angelino, ahí junto a la laguna Esmeralda tenía cierto morbo para el pueblo azulgrana. Primero, porque debieron pasar 162 días para que Iberia jugara nuevamente un partido oficial luego de la tarde negra del 12 de noviembre del año 2017.  El equipo,  sacando fuerzas de su gente y apesadumbradamente se levantó. Y eso que fue un golpe demoledor, de esos de knock out. Dolió y aun duele. Pero nos levantamos en la cuenta de 9 y de pie estamos de frente nuevamente dando batalla con la guardia arriba. No sé cuántos pueden decir lo mismo, conozco varios que ante una debacle como la que nos tocó vivir, prefirieron abdicar y sucumbir a la desaparición o el receso programado, ese que se puso de moda ahora.

Bueno, la hinchada Azulgrana tiene ese algo especial, se levanta más fuerte cuando ha caído y crece ante la adversidad. Es como “el Súper Sayayin” me decía mi hija entre risas, fanática de la zaga de Gokú y sus amigos. A mí en lo personal no me gusta el mote de equipo sufrido, pero no puedo negar lo evidente, aunque siempre pienso que este equipo me ha dado más alegrías que penas. ¿O tal vez así quiero creerlo?

Por otra parte, y compartiendo el sentir de muchos hinchas, esperábamos el regreso de nuestro último ídolo azulgrana, José Gastón Salcedo. Todos queríamos volver a ver al Galgo con la (-i-) en el pecho. El emblema angelino volvía después de su “destierro” por el norte a tomar la jineta de capitán para comandar esta tarea titánica. La importancia de la vuelta del ídolo, no solo radica en su experiencia y su capacidad futbolística, sino también para imprimir esa necesaria identidad a un cuadro que había perdido ese sentido en la temporada pasada y que tanto extrañamos al ver cómo en la cancha se desvanecía el equipo lindo con el gélido corazón de algunos.

“Fue un partido trabado contra Independiente”. Acostúmbrese a esa frase, esta división es pareja, hay poca experiencia pero muchas ganas y los equipos salen a matar o morir con todo en cualquier cancha. Como favoritos, nadie va especular con Iberia, saben que nos estamos jugando el ascenso inmediato y entre sus tareas estará siempre robarnos puntos.  Por ello es tan importante este triunfo obtenido el sábado. Volvimos a jugar de locales, con nuestra gente y celebrando una victoria contra un rival directo. Si rival directo, a mi juicio, Cauquenes será de los equipos que peleará el ascenso este año a pesar de los puntos quitados por secretaria.

Ojala el hincha tenga la paciencia suficientes y comprenda que el equipo está comprometido en salir a ganar siempre.

Que en casos como este los tres puntos son más importantes que la forma en cómo se obtienen, lo que no excusa a los dirigidos por Almendra que deben trabajar siempre para encontrar  (y mantener) su forma futbolística. Aquello es necesario también, pues el buen futbol y los triunfos van de la mano con el apoyo y el re-encanto con los colores, la gente asiste a la galería también para ver un espectáculo y con este equipo también podemos lograr aquello.

La gente va acompañar, de eso estoy seguro. Hemos estado en peores circunstancias y nunca hemos dejado el equipo solo. Donde Iberia juega siempre hay alguien con la azulgrana alentando y eso es, para que lo entiendan los linchadores de internet y de los medios locales, puro amor por los colores, pura lealtad con el club.

Un apartado. Dejemos de lapidar a los muchachos de la barra, dejemos de maltratar su imagen y tildarlos de “malos elementos”, no sigan diciendo y repitiendo como loso que este grupo quiere perjudicar al club. ¿Qué es eso? Parece que no todos saben los sacrificios que tienen que hacer muchos de estos cabros para apañar siempre con Iberia. Lo que dejan de lado, como les afecta el bolsillo. Si usted sabe, entonces pongámosle también una fichita y reconozcamos lo positivo, no solo lo malo que es siempre lo más fácil. No agrandemos situaciones, no hagamos un histérico cada vez que se comete un error, pues finalmente, eso también perjudica al club, que es el argumento tan en boca de los anfibios. Al menos, en lo personal, creo que no es la forma.

Espero estemos en la misma sintonía todos, en este barco tenemos que remar para el mismo lado y hacer fuerza juntos para hacerlo avanzar y llegar a buen puerto.

El carisma y la honestidad del Capitán sigue siendo un pilar fundamental, su amor por este club que lo vio nacer y crecer es la esencia que nos puede llevar al éxito. Esperamos se contagie con el resto del equipo y entre nosotros los hinchas, prensa y dirigentes. Desde allí comprendo cómo se viene este Iberia 2018, con puro corazón Azulgrana.