De Clásicos y Algo Más…

Por Jano Nahuel

Reconozco que había dejado atrás este partido como “un clásico”. No se, tal vez siento que nuestro archienemigo visceral había cambiado, que había sufrido una mutación debilitante o algo así. O quizás sentía que había pasado mucho tiempo desde que dejamos atrás a los rojos de Nahuelbuta, aunque no fue hace tanto, no mas de un par temporadas  cuando compartimos el potrero. Pero clásico es clásico, y eso no se escribe ni detalla en un libro, no existe una regla ni un dictamen, nadie vino a impartir y determinar rivales designados, simplemente se siente y punto.

Y aunque también hay quienes sienten como rivales clásicos a albiverdes de Temuco, luego de haberle ganado dos torneos seguidos celebrando en su cancha. O tal vez contra el Vial con quienes vivimos partidos apretados, bajo la lluvia y las piedras. De todo hay en la viña de jebus. Por mi parte,  debo asumir  que el morbo más inquietante es contra los de la franja roja del Maule, hay historia de malicias desde el 84 y la Copa Polla gol que ganamos en su casa hasta las batallas campales de guadañas y pólvora de los últimos partidos. Ahí hay tirria paisanos, pero contra Malleco es clásico, y era, nada más, estemos en la posición o situación que estemos, en la división que nos toque y en el nivel que estemos pasando.

Nunca voy a querer ningunear a nuestros vecinos de Angol, muy por el contrario, creo que han armado un buen plantel incluso con varios ex azulgranas como el regalón del rancho que lucio en la era Soto, por ejemplo. Pero de verdad siento que en estos momentos el clásico es más para ellos que para nosotros. ¿Se entiende?

Mientras Iberia se perfila como un serio candidato a ganar el torneo y se propone como objetivo solo el ascenso, en la vereda de enfrente, el equipo angolino se ha presentado al campeonato solo por cumplir y este partido les puede salvar el año.

No me cabe la menor duda que Malleco saldrá a jugársela por completo en este encuentro, que van a ladrar desde el primer minuto y que el público intentará intimidar a los azulgranas y su hinchada. Pero es ahí donde debemos mostrar la frialdad y la humildad del profesionalismo que hemos alcanzado como institución. La serenidad para no caer en la provocación constante, la lucidez para encontrar los caminos sin llegar a la violencia, y mostrar la bravura que nos caracteriza metiendo siempre con fútbol. Es  sumamente importante comprender que después de este partido vienen muchos más y necesitamos de todos para seguir el sueño. Necesitamos a cada jugador y a su hinchada intacta.

Démosle entonces, acompañemos al equipo y revivamos los encuentros de antaño, que los colores resalten el paisaje del Alberto Larraguibel y se sienta fuerte el “Iberia de mi vida” de la banda y sus fieles. Los tres puntos de vuelta a Los Ángeles y seguir la senda del triunfo que nos tiene como punteros. Fe en lo que se viene, el desafío sigue en pie y vamos por la gloria. A vivir el clásico y algo más.