El Último Carrerón Del Galgo

Por Jano Nahuel

“El fútbol te da momentos lindos y momentos duros… pero esa felicidad que me dio (ascender con Iberia), la verdad es que no tiene precio”

Sentidas palabras del el Galgo mientras seca sus lagrimas, visiblemente afectado en el final del documental Clubes Nuestra Historia del CDF dedicado a Iberia. Es un llanto conmovedor, de un sentimiento sincero, legitimo, honesto y profundo. Quienes seguimos la carrera del Capitán azulgrana sabemos lo que significa Iberia en su vida y lo que siente por estos colores. Imposible no sentirse contagiado de aquella emoción, me brillan los ojos y suspiro cada vez que repito la imagen, aun cuando he visto el documental más de cien veces.

Para muchos, incluyéndome, José Gastón Salcedo es el último gran ídolo iberiano. No hay dudas de ello. Los héroes no son nominativos, ni se autodenominan, nadie adjudicarse ese concepto sin tener meritos. Los ídolos se forjan con fuego, con sangre vertida en la cancha, con entrega y con pasión, y todo ello describe a la perfección a José Gastón, eso es precisamente lo que mejor describe la carrera del Pelusa.

Le recuerdo desde sus inicios volando por la punta derecha, amagando a la vida que le trató con dureza, encarando el destino e imponiendo su nombre a punta de esfuerzo en el fútbol chileno. Lo recuerdo erguido y valiente en su regreso con la experiencia de su carrera, sin miedo a tomar la batuta para asumir un desafió en el que tantos habían fracasado. Lo rememoro arengando a sus compañeros, desbordando confianza, levantando la copa de campeón y dando la vuelta olímpica del ascenso.

Y también le recuerdo triste por verse obligado a partir el año que pasó, apenado por la campaña y posterior desgracia de el equipo de sus amores, la impotencia por no estar aquí, por estar en otra vereda sin poder defender sus colores, sin poder salvar a su gente.

¡Carajo que lo echamos de menos el torneo pasado! Muchas veces en la galería comentamos cuanto extrañábamos verlo en la cancha vestido de azulgrana, como caudillo del equipo, poniendo bravura y levantando a sus compañeros cuando se enfriaban irremediablemente.

El Nando lo repetía en cada partido: “Se extraña ese ultimo carrerón que siempre se mandaba el Galgo…” y yo automáticamente asentía. Se extrañaba esa fortaleza contagiosa que el Capitán sacaba en los últimos minutos, cuando echaba a correr la pelota por la banda derecha, azotando el viento, dejando rivales y mostrándole con el ejemplo vivo de que si es pasión la que te moviliza siempre se puede, siempre hay fuerza.

Quiero verlo de nuevo vistiendo la azulgrana, con la jineta en su brazo liderando al equipo en lo que debe ser el retorno a la B. Necesitamos al capitán, su experiencia, su fútbol, su gallardía pero por sobre todo su profundo sentido de humanidad. Lo queremos devuelta, queremos al ídolo en casa, queremos ver “el ultimo carrerón del Galgo Salcedo” con los colores azulgrana.