Fe en la Azulgrana

Por Jano Nahuel

 

A ratos tuve flashasos de cuando jugábamos en la porteril el sábado junto a la laguna esmeralda. Magallanes arrebatándonos el triunfo, luminaria que no da ni para cacería de conejos y una cancha que simplemente colapsó al trajín del fútbol. Simple, el pasto del municipal angelino no da para más.

¡ Y no se quien tuvo la brillante idea de regarlo justo antes de comenzar a jugarse (felicítenlo) !  –  Mientras se tomaban las fotos de rigor los equipos, los aspersores, que encima funcionaban a media maquina, lanzaban el agua que se apozaba cómoda y desafiante en el campo de juego, como diciendo “no, no, no por aquí la pelota no corre”.

Y la guinda de la torta. Para recordar aún más los años en la tercera división, el personaje que se robó las miradas y literalmente el partido, el señor Rafael Troncoso designado como juez de la brega que tuvo un pésimo desempeño y  a mi gusto, condicionó el partido con su afán de ser protagonista.

Al finalizar el encuentro el profe Landeros no quiso referirse al arbitraje y asumió la responsabilidad de la derrota. Hidalgo, autocrítico y visionarios don Luís.

Yo no tengo palabras de buena crianza para Troncoso, no amigos. Para mi su paupérrimo arbitraje sí influyó en el resultado del partido, con cobros dispares en jugadas similares, un penal dudoso y otro simplemente inventado, una expulsión con “delay” y tarjetas amarillas a destajo para la azulgrana. Un claro ejemplo: A Diego Ruiz no lo dejó jugar, cada vez que luchó una pelota le cobró falta y así no tuvimos una sola oportunidad con el Tanque en ofensiva.

 

¿Qué hacer? ¿Cómo se puede evitar que este tipo de cosas tan amateur se vuelvan a repetir? Sobre todo pensando en la posición que estamos y que debemos seguir bregando para revertir.

 

Rabia, pena e impotencia en la galería. Sin embargo, el equipo se retira curiosamente entre aplausos, atrás quedaron esos que mataban y pifiaban a los jugadores (y ojala bien lejos estén). Hay fe, hay confianza en este grupo.

 

Vuelta a pagina, sacarse el tarro y vamos a las armas nuevamente que se avecina una nueva batalla. Encuentro por los cuartos de final de la Copa Chile MTS y se nos viene la revancha contra un atribulado Santiago Wanderers en Valparaíso.

 

Un duelo que en los primeros 90 de 180 minutos de lucha está igualado y con final incierto para ambos equipos.

 

En una cancha decente y  sobre todo con la firme convicción del buen fútbol Iberia tiene posibilidades de quedarse con el triunfo.

 

Fe, fe infinita en este grupo que los suspiros y alegrías colmarán la hinchada azulgrana.

 

Aguante Iberia y su gente, vamos por más