Me Aferro a la Azulgrana

Me Aferro a la Azulgrana

Un dramón de marca mayor estamos viviendo pueblo Azulgrana. Las ilusiones comienzan a marchitarse y el sueño se hace cada vez más lejos luego del magro empate conseguido el día domingo en nuestra cancha, con nuestra gente y con la posibilidad única de acortar puntaje con el líder de la liguilla.

No se pudo, a pesar de las arengas y convicciones, el equipo no encontró la forma de revertir el mal momento que vive y enredó puntos vitales en la lucha por el ascenso.

¿Motivos? No lo sé, no podría decirlos, soy hincha y el dolor me mueve siempre en primera instancia. Por eso escribo esta columna un par de días posterior al partido. Para ver si en algo se me enfría la cabeza y las palabras salen con algo más de análisis entre tanta pasión.

Razones de este mal momento pueden haber muchísimos. Pero en este partido en particular creo que faltó moral, faltó fortaleza psicológica para asegurar un triunfo.

La Azulgrana jugaba un partido correcto contra el puntero. Se hacía de ocasiones y administraba la pelota a pesar de las variantes nominales y posicionales con que saltó al municipal de Los Ángeles. Este factor no deja de ser menor, pues a mi juicio una de las críticas que comparto de este equipo 2018, ha sido la gran cantidad de nombres que han pululado en el primer equipo sin dar resultados positivos. Pero bueno, sigamos con el partido del domingo.

El gol de Luis Pacheco que nos daba la ventaja en el primer tiempo era merecido premio al equipo que proponía dentro de la cancha, ante un mezquino Deportes Santa Cruz que vino en busca del punto, y que se refugiaba en el reloj mucho más que en sus condiciones de juego.

Sin embargo, el gol del empate luego de una severa desconcentración en la zaga Azulgrana, desnudó nuevamente las falencias mostradas en partido anteriores, mostrando la desesperación del pelotazo largo, la escasa paciencia para recuperar la pelota sin recurrir a la falta ventajosa y la nula capacidad para intentar encontrar variantes para llegar al arco rival.

Allí nos nublamos nuevamente. Chocamos contra una pared que desde hace ya varios partidos nos devuelve la pelota como diciendo “así no, al pelotazo no… inténtelo de nuevo”.

Empate que nos aleja del objetivo y que para muchos fue un anticipado cierre de la campaña en la lucha por el titulo y la vuelta a la división de plata.

Créanme que, entendiendo el enojo y la impotencia, sobre todo de los más fieles. De esos que están con lluvia y sol y en cualquier cancha. Pero son estos mismo fieles los que no pierden la esperanzas, los que a regañadientes y con la rabia del domingo recién pasado, los próximos partidos estarán nuevamente alentando al equipo. De eso no me cabe ninguna duda, los conozco desde mi niñez, se de su devoción por el club y tengo la seguridad de que aunque dolidos por la falta de triunfos, estarán en la de cemento apoyando los colores con la misma fe de siempre. Enojados y todo, ahí estarán ilusionados con la victoria.

Ser hincha de un equipo de futbol, sobre todo como lo es Iberia implica eso; lealtad y cariño en las buenas y en las malas. Suena a cliché, pero es así, y es en estas instancias es donde más se destacan los fieles.

Los doble (o triple camiseta) estarán con el ventilador prendido y ardiendo en las redes sociales, pidiendo cabezas, comentado que lo habían advertido hace rato y el sin fin de argumentos que más parecen una pataleta buscando pelearse con medio mundo. Hay algunos incomprensibles, nunca nada les ha gustado, para ellos ningún técnico que ha pasado por Iberia ha sido de su agrado…tal vez se quieran calzar ellos el buzo, que se yo. Pero como digo, aparecen siempre que el equipo no camina, solo hablan de fracasos sentenciando que los resultados mandan. Oiga, si usted es hincha del éxito, eligió mal deporte… en el futbol no existen equipos que se mantengan en la cúspide por siempre, ni selecciones ni los más grandes Europa. Siempre van a tener su porrazo, es lo lindo del futbol.

Y hay otros que se inventaron “que Iberia les quedó grande”. ¿Qué es eso?… este es un equipo que se ha caracterizado por ser humilde, desde allí viene su grandeza. Oiga, estuvimos 22 años en los potreros, 1 año desaparecidos del mapa, pagando sueldos a punta de rifas e hicimos de local en las canchas más malas de la región y vienen a decir que el equipo le queda grande a alguien. Humildad amigos, desde allí seguiremos creciendo.

Dolido, con un nudo en la garganta pero con la fidelidad como lema siempre. No con la venda en los ojos; de que el equipo ha jugado mal, si lo comparto, es evidente. Que el camino se puso cuesta arriba y barroso a estas alturas de la liguilla, no lo discuto… ¿pero sabe?, nunca ha sido fácil. Nunca hemos tenido una huella de azulejos para deslizarnos a la meta.  Me conozco de memoria esta lid, no dejan de dolerme, pero sigo creyendo y amando estos colores herencia de mi tierrita linda. Si hay alguna esperanza me quiero aferrar a ella con dientes y muelas, con la fuerza de la historia de este club, aferrado a la Azulgrana. Vamos que vamos nomas, que no falle el aliento, que no falle la fe.

Fieles a nomas, como dice la canción… soy de Iberia y que …!!

Por Jano Nahuel

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