¡Pero que año tan triste iberianos!

Por Jano Nahuel

Se va un año amargo para el pueblo azulgrana, nefasto, sería la palabra perfecta que podría definir la verdadera catástrofe por la que pasamos este 2017, sin Onemi, sin bonos y sin piedad. Un terremoto grado 10.

El descenso de la azulgrana fue sin duda una de las penas más grandes que ha vivido el hincha este año. La amargura de ver a tu equipo caer a los potreros en tu propia casa, a estadio lleno y luego de una magra campaña, es realmente difícil de explicar y de comprender para quienes no viven el fútbol como lo vivimos nosotros.

Pero la pena lejos de ir amainando se ha ido poco a poco trasformando, en rabia incontenible para algunos y en una profunda preocupación para otros. ¿Por qué?

En primer lugar, por que hemos esperado en vano hasta el último día del año para leer o escuchar a quienes encabezan este proyecto. Nada, nada y nada. Un escueto y desabrido “comunicado público” hace un par de semanas y nada más. Sin compromiso por el fracaso, sin dar señales de lo que depara el futuro del club. ¿Escondidos, mudos, sin información? ¿Acaso alguno de lo que mueven los hilos acepto su responsabilidad como para reestructurar la dirigencia? Nada, hasta el momento se cortó el hilo por lo más delgado y solo han partido quienes menos incidencia tenían en el club. Y los indignados seguimos esperando.

Por otra parte, y para sumarle preocupación a este descenso, nos encontramos hoy en día en una brutal crisis dirigencial que se ha hecho transversal al fútbol chileno (lo que no exime a los nuestros; a mal de muchos consuelo de tontos es el dicho).
Hemos bajado literalmente al infierno, pues caímos a la que puede ser la peor Segunda División de todos los tiempos, o desde su creación (para que no suene tan histórica).

Una división sin claridad en sus objetivos ni sus acciones, con escasas luces de su reglamento. Llena de contradicciones y vacíos, que no tiene ni siquiera idea de que equipos van a ser parte de la división. Repleta de escándalos, pero no de chimuchina o cahuines baratos, estamos hablando de escándalos cototos, de cagazos grotescos, de esos de prensa internacional, y que para empeorar todo, podría tener un próximo torneo sin fecha de partida por el reclamo de Vallenar. Hágase la idea.

Los hinchas vemos con preocupación ansiosa el momento que el club esta viviendo. Sobre todo, por que no hemos tenido respuesta a las innumerables dudas que se han ido generando en el transcurso de este tiempo, desde aquel fatídico día hasta hoy precisamente. Todos lo datos que hemos obtenido han llegado a través de la prensa futbolera, no de La Tribuna si, hablo de prensa seria. Cada noticia genera más inquietudes, son notas sin mayores referencias ni detalles, para el resto del país del fútbol dejamos de existir, y ni hablar de la ANFP, un chiste a estas alturas.

Rumores y más rumores, la falta de información oficial genera una densa nebulosa. Las oídas se transforman en autenticidades colectivas, expectativas que se asumen como realidades y construimos una verdad en base a la desinformación.

Un claro ejemplo. Iberia podría recibir, casi con seguridad, una suculenta suma de dineros por la venta del canal del fútbol, que sumados a los recursos que se perciben por el descenso, incrementarían increíble e inquietantemente las arcas del club. Estamos hablando de varios ceros a la derecha, no un par de chauchas. ¿Se imaginan que puede hacer con estas platas? Si se confirma, lo que por enésima vez se ha discutido, y la planilla del año 2018 debe ser acotada a los 10 millones ¿Qué se hará con el resto de los recursos? ¿Se invertirá en algún bien, se potenciará el trabajo de las divisiones menores (a estas alturas la única alegría iberiana)?

La verdad, estoy asustado. Esto me huele a la crisis de los vecinos Lilas. El dinero atrae a los bandidos decía mi abuela, y caramba que es cierto. Los personajes oscuros del fútbol criollo que pululan en diferentes regiones, clubes y divisiones huelen la plata y la persiguen. Ya hay rumores de que grupos de empresarios argentinos han preguntado cuanto vale el club, lo que podría desatar el pánico entre los hinchas, pues nada podríamos hacer para impedir una situación como esa. Hay mamita querida.

Por lo menos yo no seguiré esperando a que la cúpula se manifieste, ya de nada sirven sus disculpas, o si asumen errores y responsabilidades. Se fue el año mas triste que he tenido como hincha del fútbol, como iberiano. Hacía casi 25 años que no tragaba tanta pena y rabia, a diferencia de ese entonces, hoy con varios años, kilos y sapiencia encima (creo), el dolor es mucho más severo, angustiante y duradero.

Un abrazo fraterno a todos los hermanos de la galería, a los camaradas azulgranas, más allá del mundo nos unen los colores. Esperemos que la alegría vuelva a inundar las huestes iberianas el 2018, que volvamos a sonreír gritando, alentando y cantando con el equipo que amamos, eso no cambia, ahí estaremos siempre.

Aguante la hinchada de Iberia, sin lugar a dudas, la más bella del planeta.