Por Fin… Ya Tenemos D.T.

Lo recuerdo dominando el medio campo en Collao, echándose el equipo al hombro con la camiseta lila, emigrar al extranjero, algo no tan fácil por aquellos años, y volver a la cuenca del Biobio a lo crack. ¡Si hasta la roja de Chile se calzó alguna vez por las condiciones que mostraba!

Era un jugador de carácter, líder innato, de juego colectivo, táctico y de muy buena pegada. Afuera de la cancha todos conocían su amabilidad y compañerismo. Lo mentaban siempre como un buen amigo y tremendamente profesional. Dato no menor, hoy por hoy, es cada vez más difícil encontrar personas con valores tan positivos.

Con el buzo de director técnico no ha perdido ese esencia, el sello que mostraba como jugador lo trae también a la pizarra. Gusta de equipos aguerridos, de tener la pelota siempre, “la posesión” le llaman los entendidos, incluso para defenderse con la redonda en propiedad.

Mi compadre “Billetera”, que trabajó con él en el Chaguito me cuentea de inmediato “es corajudo… no le gusta perder ni en los picados”, y es también la actitud que vimos en sus equipos dirigiendo. En el cuadro del ancla anduvo más que bien, incluso con un complicado equipo llegó a milímetros del campeón en el torneo de la Segunda División hace un par de temporadas. Habría llegado más lejos si el club hubiese mostrado sustento, le quitaron puntos como un dulce a un niño, pero nunca perdió la fe en su juego e inspiro a varios con su mesura y honestidad.

Los hinchas lo conocen, lo pidieron y creemos que si le dan las condiciones, puede llevar la batuta en el plan de retorno a la primera B. Ese es el objetivo, no otro profe.

Conoce la división, tiene la experiencia suficiente y se ha rodeado de personas que aman el club. (Algo que en el proceso anterior no tuvimos y nos costó caro).

Un tipo amable, serio y muy trabajador. Tiene en mente cosas grandes y asumió este desafió con supremo compromiso.

¡Se terminó la teleserie amigos! Si para guión de Netflix estaba ya la elección del DT en Iberia. Para ahorrarse un mes de sueldos esperamos hasta el último día, bravo. Sin embargo, lo recibimos con alegría propia de los iberianos, de eso no cabe duda. Esperemos le entreguen todo lo necesario para hacer un buen trabajo.

Bienvenido a la casa Azulgrana, don Patricio Antonio Almendra Cifuentes, todo el éxito en este camino… lo necesitamos.

Por Jano Nahuel

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