Prohibido Olvidar, llenemos de (-i-)lusión !

Por Jano Nahuel

 De la hazaña en el puerto a la búsqueda del sueño en nuestra casa. Cuantos nervios ese día, cuantos insomnios y desvelos, cuanta aceleración de corazones que incluso dejo a algunos sin el último partido del torneo.

De la hazaña en el puerto a la búsqueda del sueño en nuestra casa. Cuantos nervios ese día, cuantos insomnios y desvelos, cuanta aceleración de corazones que incluso dejo a algunos sin el último partido del torneo.

Fila interminable en la Laguna Esmeralda, había optimismo por lo hecho en el Chinquihue, faltaba el ultimo pasito, ese que nos fue siempre tan esquivo y que ahora parecía más seguro que nunca.

Las radios comentaban una agraciada previa entre los hinchas que nos ponía más nerviosos pero aun así no podíamos alejarnos de las transmisiones. El estadio se llenaba rápidamente y los canticos de “sáname esta herida” inundaban la provincia nuevamente.

Iberia saltaba a la cancha una seguridad inquebrantable. Aquel era un equipo formidable, con una confianza única, un equipo luchador y además bueno pa´ la pelota. Las tenía todas. Muchos de ellos se convirtieron en emblemas del club a los que llamamos cariñosamente “los históricos”, no solo por lo conseguido ese día, sino por la identificación que lograron con el club azulgrana y como siguen hasta hoy ligados a Iberia de una u otra manera.

El reloj se hacía enemigo de la hinchada, en San Antonio el rival directo perdía y el esquivo gol en nuestra cancha que nos tenia igualados con “los potros” nos daba el campeonato y el cupo a la primera B.

No recuerdo bien como sonó ese pitazo final, los abrazos estrechados, gritos de euforia y alegría carnavalesca absorbieron todo. Llamé a mi viejo para Medellín y entre lagrimas gritamos un “por fin carajo”. Iberia, el equipo lindo, por fin conseguía el soñado ascenso.

Un 30 de marzo del año 2014, hace exactamente 5 años atrás conseguimos uno de los logros más importantes de esta institución. Subimos a la división de plata después de 22 años de potreros y lo hicimos unidos en un solo frente.

A recordar, a seguir esas huellas y volver a tocar el cielo. Hoy debemos aprender de la historia, celebrarla y buscar todo lo que este a nuestro alcance para repetirla. Esta prohibido olvidar, nuestro sueño es posible… llenemos de ilusión nuevamente.