Sencillamente, No Se Pudo.

Esta semana se conoció la renuncia de Patricio Almendra a la banca de Deportes Iberia. El profe ha dejado de dirigir a la Azulgrana con una deuda pendiente y, créanlo o no, con bastante amargura por no haber logrado el ascenso a la división de plata con el equipo lindo.

Ha renunciado asumiendo el fracaso, pues el objetivo se lo trazó el mismo, asumiendo también la presión que significaba tomar la Azulgrana luego del descenso en la temporada anterior, la ansiedad de sus hinchas y las condiciones que el club presentaba, presenta y presentará siempre que no se haga algo para revertir esta condición de equipo dirigido por videoconferencia.

Hidalgo el profe dejó el buzo fiel a sus convicciones y el profesionalismo que ha mostrado a lo largo de su carrera. Nadie puede decir lo contrario. Pero un fracaso es un fracaso aunque se adorne de buenas palabras.

Armó un equipo a su gusto, trayendo jugadores de su paladar, conocidos y antes dirigidos bajo su tutela, en su mayoría ex Naval donde había cumplido una buena campaña en años anteriores. Lamentablemente no pudo repetir lo mismo con Iberia, se estrelló contra la misma pared con que rebotaban cada pelotazo al área en sus partidos, y no logró encontrarle la vuelta al equipo en esta liguilla.

Digo en esta liguilla, pues nuestra Azulgrana tuvo un buen arranque de campeonato en general, pasó largas fechas sin recibir goles con una defensa estoica y un portero sencillamente notable. Se mantuvo puntero hasta la última fecha del torneo regular y llegó como uno de los grandes favoritos a pelear la última etapa de éste. Sin embargo, el equipo mostraba deficiencias, no lograba mostrar un sello futbolístico y presentaba severos problemas de control del juego lo que nos llevó a jugar varios partidos con jugadores menos en cancha dando ventajas por las expulsiones.

Almendra no logró encontrar el equipo, salvo Merino, Carrasco y Castillo quienes estaban siempre en la nómina, los demás puestos fueron rotados por diferentes nombres algo que sin duda merma el juego colectivo en la imposibilidad de que los jugadores tengan la regularidad jugando juntos como grupo. Sobre el final ganó su puesto Zambrano y Elgueta se colgó la jineta para empujar desde adentro el carro que pesado se quedaba atrás irremediablemente.

Se va el profe Pato con nuestra ilusión del ascenso. Pero nadie puede echarle en cara que no trabajó o que no se comprometió con el club. Muchos no saben lo que el profe en varias ocasiones  tuvo que disponer para palear tacañeses de la dirigencia.  Se intentó, se buscó pero sencillamente no se pudo, no pudo Almendra en el desafió que le presentó el pueblo Azulgrana.

Vuelta a bogar en la próxima temporada para alcanzar el sueño. De rigor estamos hechos, la humildad es nuestro sello.

Por Jano Nahuel

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