Te Extrañamos Azulgrana Querida

Te Extrañamos Azulgrana Querida

Espera larga para el inicio de este torneo de la Segunda División profesional. Una verdadera agonía para los hinchas azulgranas volver a ver los colores. Y es que han pasado meses desde que oficialmente Iberia jugó su último partido oficial, ese que nos mandó a los potreros y que nos obligó a caer en la peor división del mundo y aún, como decimos en buen chileno “no pasa nada”.

¿Le pongo color? No..!, llegaremos a abril sin campeonato, con equipos que un día figuran en la división y al siguiente piden receso por falta de recursos, con tres meses de “estudio” de las bases y reglamentos, con un club que aún no se sabe si juega o desaparece y los viejos chistes de cupos extranjeros, límites de edad y planillas truchas dignos de los dirigentes que tenemos en la ANFP. Hermoso.

Alguna vez lo conversamos con los amigos de la de cemento; “bajamos en el peor momento del fútbol chileno, perdimos deportiva y económicamente”.

Pero ya está, que más podemos hacer… la maquina del tiempo no existe y no podemos volver atrás y aconsejar a nuestros dirigentes para avisarles del desastre que se nos venía con Landeros y compañía. Hoy es más grafico que nunca, de las opciones que en su momento se barajaron en la banca del equipo lindo, el presente de Gustavo Huerta lo tiene como puntero de la B con Cobresal, y el amigo de Lefemiere es colista y tiene desesperados a los puertomontinos que ya lo han querido pasar por la guillotina hace como tres fechas atrás. Cuando Marty McFly traiga el DeLorean vamos a pedir volver al futuro (¿o pasado?) y decirles “¡No, ese vende humo no!”.

Pero, ya enserio.

Plantel armado de goteo pero con una estructura bastante definida y agazapado para el comienzo del torneo, para esa primera fecha que aún se ve tan lejana. Hay ansias, hay nervios y sobre todo hay esperanza. El retorno de nuestro Capitán y símbolo azulgrana nos ilumina el camino y nos hace creer. Esperamos que el Galgo contagie no solo de experiencia este novel grupo, sino también de amor por colores y sobre todo de bravura.

Esta división no es nada fácil amigos. Hagamos memoria.

Canchas en condiciones de regular a malas, donde el pasto del municipal de Los Ángeles nos hace ver como el Old Trafford de la división (¿le puse mucho?).

Oiga si es verdad, en algunas canchas incluso vimos pasto entremedio de la gravilla y el barro.

Ufff… Súmele malos arbitrajes, pero malos con ganas, donde inclusive se acusaba de jueces que dirigían con resaca. En varias oportunidades los jugadores contaron post partido que los arbitros tenían un  notorio olor a alcohol mientras sudaban la caña vestidos de negro, cáchense el nivel.

Para que hablar de los equipos y sus carniceros. Tenemos de esos clubes que salen a literalmente a matar. A mí en la C me toco ver unas patadas grotescas, dignas de la jaula de las MMA. ¿Recuerdan la que le pegaron a Ronald De La Fuente en Linares? Ay mamita, si menos mal estaba ahí la ambulancia para asistir al habiloso zurdo.

Así es esta división, acá se confunde la rudeza con la violencia, jugadores que sin pudor se lanzan como perros al hueso con muy poca solidaridad por un compañero de profesión, y que cuando ven la camiseta azulgrana les entra un hambre mayor.  No hay duda, Iberia tendrá siempre la presión del equipo con experiencia, el favoritismo de su historia y de su nombre,  y no se olviden, todos nos van a querer ganar.

A mi juicio, Iberia debiese saber sacar provecho de ese concepto, ser los favoritos significa también que nos miran hacia arriba y es allí donde debemos estar. De ningún modo marearse con la altura, al contrario, trabajar con humildad pero sin perder el norte, el objetivo único que es el ascenso. La presión hay que hacerla llevadera, traspasarla donde realmente cuenta, en la cancha, lo que no significa mirar por sobre el hombro los rivales ni mucho menos, sino tener convicción absoluta de que a fin de año, la Azulgrana debe celebrar el titulo y el regreso a la B.

No hay más, es la única tarea… fe, estaremos de vuelta. Te extrañamos Azulgrana querida!.

Por Jano Nahuel