Triste Final En Los Ángeles

Partido decisivo, final de campeonato infartante para Iberia, en casa, con su gente y con holgado favoritismo para obtener una victoria y permanecer en la división de plata del fútbol nacional y simplemente no se pudo.

Con la hinchada respondiendo, a estadio lleno la azulgrana del Bio Bio buscaba obtener los 3 puntos ante un impávido San Marcos de Arica que llegó pensando en la final contra Unión Calera por el ascenso.

Corrían pocos minutos y los dirigidos por Landeros buscaban presionar la zaga nortina correteando la salida, recuperar rápido el balón y encontrar ataques directos basados en sus principales armas, Diego Ruiz y Mauricio Gómez que iban desde el arranque por primera vez en el torneo.

A poco andar, avisaba el local con centro desde la derecha que no logró capitalizar en el segundo palo Juan Gutiérrez. San Marcos respondía y luego de gran jugada y buena tapada de Jiménez, Renato González solo y frente al arco desguarecido elevaba de forma increíble. Comenzaban a esbozarse las dudas en la defensa, dejando espacios ante dos delanteros veloces y mostrando una preocupante inseguridad, sobre todo de parte de Humberto Bustamante.

Iberia seguía buscando, sin embargo adentrándose en el primer tiempo, comenzó a verse ansioso, lanzando pelotazos desde la zaga a buscar el pivoteo de las torres de ataque, saltando el medio campo y perdiendo la elaboración. Baeza y Delgado intentaban crear algo, nuevamente el Maestrito Gutiérrez no lograba cerrar cómodo y la pelota se arrancaba levemente desviada al tiro de esquina para los angelinos. Final del primer tiempo, y en el estadio ya se sabía que La Serena le daba una mano a la azulgrana con un gol de ventaja ante Valdivia.

 

Segunda mitad en marcha y nuevamente Iberia sale a buscar con todo, con más ímpetu que fútbol se acerca al golero ariqeuño, la pelota cruza de un lado a otro, los remates no llegan a destino y el tiempo sigue corriendo.

Tiro libre para Iberia que ejecuta Mario Pardo y el balón directo a la mano de González. Penal y se abría la posibilidad de mantener la categoría. Diego Ruiz lo pide y convierte el gol que desahoga un pueblo que alienta a su equipo empujándolo al triunfo.

San Marco herido en su amor propio, intenta el empate con una gran jugada de Renato González que Jiménez envía al fatídico lanzamiento de esquina de donde sale el gol ariqueño tras una serie de rebotes producto de la mala comunicación entre arquero y defensores locales. Gol que le convirtieron a Iberia en diferentes partidos pero casi casi calcado. Contra Magallanes, contra Calera y ahora. Las segundas pelotas dentro del área siempre capturadas por rivales.

El equipo luce asustado, se han enterado de la hazaña de Valdivia. Los sureños dan vuelta el marcador en la cuarta región e Iberia es el descendido. Para variar, se vienen las lesiones que obligan cambios. Gómez no puede más pero no hay más sustituciones, debe terminar así, en una pierna intentando cazar alguno de los rebotes que la defensa azulgrana sigue sorteando, sin ideas, sin fútbol y al parecer sin amor propio.

Pitazo final, Iberia ha caído al fútbol de la Segunda División, a aquella pesadilla de la que costó despertar y salir por más de 20 años. Desconsuelo total entre sus seguidores, nadie lo puede creer, estaba todo a merced de un resultado positivo, sin embargo no logró capitalizarse.

Pena por la institución, pero por sobre todo, por todos aquellos hinchas que vibran con la azulgrana.

Iberia ha perdido la categoría y el próximo año disputará el torneo de la Segunda División.