Una Batalla Épica

Una Batalla Épica

El camino se torna difícil, las piedras de la huella no han permitido el andar deseado, más cuando no hemos sido capaces de corregir el empedrado nosotros mismos. Eludir responsabilidades no es una característica de este equipo, por el contrario, se asumen culpas, se da la cara y no se buscan otros responsables.

Sin embargo, a pesar de la autocrítica y  las palabras sentidas de todos, la situación no mejora, futbolísticamente estamos lejos de lo mostrado en la primera fase y seguimos al debe dentro de la cancha viendo como se nos escapa el objetivo final. Pero ya no más.

Los días feriados me trajeron de visita a la región de Los Lagos, a la ciudad de Puerto Montt donde la Azulgrana logró una de las más mentadas hazañas doblegando al favorito, jugando contra todo, ganándole en su tierra, con su gente y haciendo que el cotillón y la celebración de los albiverdes se quedara guardada en un baúl robando un festejo a puro pundonor.

Esa batalla está marcada en la historia del club, es un partido inolvidable no solo por el resultado que a postre nos dio el titulo y el ascenso, sino por el nivel de convicción de todos los estamento que componen esta Azulgrana linda y querida; la astucia de un cuerpo técnico, la gallardía de lo jugadores, la fe de los hinchas y el riesgo de los dirigentes lograron ganar aquella batalla, y hoy, como en aquella ocasión también los necesitamos a todos.

De nuestra parte, como hinchas, nadie nos puede decir que no estamos cumpliendo, nadie puede avasallar nuestro compromiso. Siempre hemos cumplido nuestra parte del trato, y más allá. Por eso, dejemos atrás el derrotismo que por años nos caracterizó como Iberianos. No abandonemos a este grupo, armemos un frente común, fuerte, esperanzador e inquebrantable. Invite a la cancha nuevamente a los que están dudando, no putee a los jugadores, si se siente frustrado bote su energía alentando, no regañando contra los suyos.

Necesitamos de todos, este domingo se viene una contienda que se ha tornado en decisiva. Vamos al todo o nada, como cuando fuimos al Chinquihue y nos trajimos la gloria. Presentemos una batalla épica en el municipal angelino, a morir con las botas puestas, peleando hasta el final, no derrotados de ante mano.

Con todo nomas Iberia, que para pelear estamos siempre!.

Por Jano Nahuel