¿Y La Noche Azulgrana?

Por Jano Nahuel

Somos la niña linda invitada a todos los bailes, pero no celebraremos el nuestro. Hemos estado protagonizando todos los afiches de celebración y presentación de equipos, pero no seremos protagonistas en nuestra propia fiesta. ¿Y porque?

Todos esperábamos con ansias la presentación de nuestro Iberia 2018, instancia de reunión, de conocer jugadores y de jolgorio que finalmente ha pasado a ser una institución dentro de la hinchada iberiana y no ha pasado nada. Pucha, si hasta la U de Conce clásico rival de este espectáculos nos ha estado mirando pareciendo preguntarse ¿Bueno y?

Hasta el momento seguimos animando fiestas ajenas y  la nuestra ya nos avisaron que no vendrá. La explicación no convence del todo, pues seguimos pensando que esto también es un tema de voluntad. Tampoco es que dependa de agentes externos, que el club no cuente con los recursos o que la Anfp, la Gobernación u otro de los aguafiestas de siempre tenga que darnos permiso. Esto es gestión, y en este preciso caso aplica el “querer es poder”.

Y no nos digan que el hincha no sabe, que no entiende razones o que desconocemos cómo funcionan las cosas. Hemos visto que hasta el equipo de Cabrero arma su festejo con nosotros en su casa, pero nosotros de anfitriones no hemos movido mucho el cuerpo.

Queremos nuestro propio festejo. La verdad el hincha lo espera, lo alegra, lo motiva y lo agradece completamente.

La información que hemos tenido es vaga, solo lo políticamente correcto. Estamos también  ad portas de una nueva efeméride del Día de Hincha Iberiano y tampoco mucho movimiento se distingue. Algo escuchamos sobre las nuevas campañas de abonados que esperan el fixture del torneo. Dicen que mejoraran los precios, y era que no, si la categoría no es la misma y la cantidad de partidos tampoco.

Oímos también que la camiseta que usaremos esta temporada es la misma del año pasado. Por compromisos comerciales y abaratar costos indican. ¡Amigos, es la camiseta con la que descendimos! Muchos de los nuestros la guardaron empapada de lágrimas, allá en el fondo de un cajón entre el mal recuerdo de aquel día. Incluso hay varios ya que dicen que es mufa, le tienen tirria.

No quiero abusar de la crítica severa, solo escribo como hincha de este equipo que amo por sobre todo. Tal vez, a más de alguien represente.

Y dicen que es una posición fácil la del hincha del futbol.  Que hacemos de todo sin hacer nada; somos expertos comentaristas, dirigentes, directores técnicos, atajamos penales y hacemos goles de palomita.

¿Cuántas  veces hemos escuchado la frase típica “de afuera se ve todo más fácil”?, aludiendo que desde la galería tenemos la comodidad de la crítica voluntariosa, holgada y sin sacrificio. Que vemos todo “papita pal´ loro” y que en verdad no consideramos ninguno de los aspectos a los que siempre aluden los mismos dirigentes, profes y hasta jugadores cuando les pasan los micrófonos para justificarse: “no ven el trabajo de la semana”, “hacemos grande sacrificios por este equipo”, “dejamos familia atrás” entre otras tantas.

¡Cómo si ser hincha fuera una tarea fácil!

Para nada, pregunten señores, pregunten. No saben cuánto trabajo y lo complejo que es ser hincha de futbol, amar unos colores sin saber explicar mucho el porqué, seguir a tu equipo a todos lados relegando recursos que muchas veces son escasos y sentir tanta pasión por una camiseta que te exalta emociones al punto de ser mirado como un bicho raro hoy en día entre tanto pseudo intelectual.

Pregunten, pregunten. Si supieran del sacrificio que hacen los cabros de la banda por acompañar el equipo, prometiéndose a sí mismos no faltar a ningún partido y estallar en llanto cuando no pueden cumplir su propio pacto.

Si supieran que el Pablito viaja con su compañera y sus hijos pequeños en los brazos distancias enormes en un bus para llegar a cantar en la galería. Nunca fallan, está ahí siempre llenándonos de orgullo, levantando la moral de los jugadores cuando ven los colores desde el gramado y reciben el saludo con manos alzadas.

Pregunten por lo que han sacrificado sus ahorros y han dispuesto incluso sus jubilaciones para abonarse al club de sus amores. A los que juntan moneda a moneda para pagar la entrada al estadio restringiéndose con el completo o la cerveza del fin de semana que bien ganados tienen.

Pregunten a los que viajan desde otros puntos para asistir sagradamente cada fin de semana a la cancha. Porque Iberia es del Bio Bio, y en la galería también están los amigos de Tucapel, Nacimiento, Mulchén, Quilleco entre otros tantos. Y como no, el Checho y su familia de Santa Barbara que siempre están, ya son parte del paisaje. El viaje es largo, pero siempre para ellos vale la pena. Como no iba doler cambiar la localía para Concepción en su momento amigos, sin entender el periplo que estos hinchas deben cubrir. (Y para nada, pfff Gracias Landeros y cia.)

¡Oigan ya pues señores….! Tenemos un compromiso mayor, tenemos amor que nos une a los colores, compréndanlo, respétenlo. No nos pidan paciencia, no nos pidan comprensión sin entender nuestro sacrificio. Para el hincha no es fácil, lo hacemos con gusto y lo haríamos mil millones de veces más,  pero también necesitamos un cariñito. Que piensen en nosotros los fieles, que se pongan en nuestros asientos mientras seguimos esperando la Noche Azulgrana 2018. (8) Ya no habrá luna de miel (8).